Tras ser expulsado, Ginés se enfrenta a todas sus polémicas fuera de ‘Supervivientes’ y habla con su hija.
Ginés Corregüela se enfrenta a todas sus polémicas fuera de ‘Supervivientes‘ y habla con su hija. El rey de los bocadillos se ha convertido en el octavo expulsado del reality de Telecinco. Lejos de esperar a que llegue a España, el programa le ha mostrado al concursante un breve resumen de todo lo ocurrido en los platós de Telecinco.
«Lo primero que ha salido no me ha gustado nada. Lo que ha dicho Isa de los regalos de Yaiza, no lleva razón ninguna, he jurado por mi hija. Los 4.000 euros que dije, lo juré, se equivoca totalmente», decía en referencia a las imágenes de su mujer en el ‘Deluxe‘. «Me sorprende verla ahí cuando a ella no le gusta la tele. No sé porque motivo ha ido. Me sorprende bastante, pero ya está, ahora mismo no se explicarte», añadía.
«No te sorprende lo que has visto, cuando ha estado tu hija en un plató enfrentándose a Yaiza», le decía Jorge Javier a Ginés al ver que no reaccionaba ante las imágenes. «Esto es lo suave, como me has dicho, cuando esté allí y vea todo juzgaré. Lo tengo que ver todo«, decía.

Además, también reafirmaba su amor hacia Yaiza Marín: «Ahora mismo estoy enamorado, le pese a quien le pese«.
El concursante tiene la posibilidad de hablar con su hija
De este modo, el programa ha dejado a Ginés poder hablar con una persona en plató: Yaiza o Miriam. El concursante escogía a su hija. «No llores. Lo que tenga que hablar contigo lo haré a ti. A priori, para mi, eras un finalista. Vine aquí a defenderte pese a saber tus cosas. Peor no has llegado a ser finalista porque se han demostrado muchas injusticias. Fuimos mama y yo y nos dejaste como un trapo 24 horas después. La persona que está aquí no es la correcta, no te va a hacer feliz. En muchas ocasiones no has estado acertado, pero te esperaré en casa para hablar contigo. Te pediré unas explicaciones que a lo largo de mi vida no me has dado. Cuando pises tierra firme lo que te viene es grande», le decía Miriam.
«Yo voy a tomar el camino que tenga que tomar. Y si me equivoco, me equivoco», respondía el rey de los bocadillos.

